Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Espiritualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Espiritualidad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de agosto de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "LA MEDITACIÓN Y EL ARTE DE CUIDAR ABEJAS. UNA FORMA DE VIVIR" DE MARK MAGILL (SIRUELA)


UNA PEQUEÑA JOYA QUE NOS ENSEÑA A VIVIR AL RITMO DE LA NATURALEZA
Se puede asociar la meditación casi con cualquier circunstancia de la vida, con cualquier actividad cotidiana, sea cual sea su naturaleza, desde descargar un camión o fregar los platos hasta conducir o dar un simple paseo. Partiendo de esta base, hay que reconocer que el cuidado de las abejas, como ocurre con la propia agricultura, se encuentra especialmente cerca de la actitud meditativa porque está relacionada con la respiración del planeta, con sus estaciones, su temperatura, sus fenómenos atmosféricos y, sobre todo con la simbiosis entre seres humanos y naturaleza. En el caso de la apicultura, lo que se ofrece a las abejas es cobijo, cuidado y protección a cambio de parte de la miel de la colmena. Es verdad que la relación es algo desequilibrada, si tenemos en cuenta, como se nos dice, que para conseguir 450 gramos de miel, las abejas de una colmena han tenido que hacer dos millones de visitas a las flores de su entorno. Aun así, pese a la disparidad de esfuerzos, hay en la apicultura una armonía con el ritmo de la naturaleza que le viene muy bien a la meditación.
En cuanto a la estructura de “La meditación y el arte de cuidar abejas”, el escritor y periodista Mark Magill va alternando con bastante habilidad su propia experiencia como apicultor con notas a modo de manual sobre la meditación; abundante información sobre las abejas y su comportamiento; así como citas de poetas, novelistas, dramaturgos, naturalistas y maestros espirituales en torno a las abejas y a la meditación. La pauta que ordena los textos es la de las estaciones del año. Se empieza, como en el año romano, en primavera y se acaba en invierno. Toda una metáfora de la vida.
Lo verdaderamente inesperado en este libro es que las lecturas que producen de verdad sosiego, los textos que más nos acercan al espíritu de la meditación, no son los dedicados a explicarnos cómo meditar, ni las citas de los maestros, sino los que describen el comportamiento de las abejas y las actividades del apicultor a lo largo de las estaciones.
Para concluir, me gustaría destacar la espléndida edición de esta nueva colección de Siruela dedicada a la atención plena (“Tiempo de mirar”), con unas cubiertas de esas que da gusto tocar y unas preciosas ilustraciones en las guardas y en los inicios de cada estación del año. Como siempre decimos, éste es el camino para evitar que el libro electrónico sustituya al de papel, algo que, por cierto, cada vez parece más improbable.

lunes, 6 de abril de 2015

RESEÑAS DE LIBROS. "SANTA TERESA DE JESÚS. POESÍA Y PENSAMIENTO (ANTOLOGÍA)". SELECCIÓN Y PRESENTACIÓN DE CLARA JANÉS (ALIANZA EDITORIAL)


IMPECABLE EDICIÓN A CARGO DE CLARA JANÉS; PRECIOSO VOLUMEN DE CUBIERTAS DURAS Y LOMO EN TELA.

Hace ocho días, el 28 de marzo, se celebró el 500 aniversario del nacimiento de Santa Teresa (1515-1582), aunque los actos y congresos conmemorativos lógicamente se vayan a extender a lo largo de todo el año; también lo harán las publicaciones, tanto las que reeditan su obra como las que abordan su vida, la contemplativa, espiritual y mística; o la de la eficaz gestora que consiguió reformar el Carmelo y fundar dieciocho conventos por toda España. Porque lo cierto es que Santa Teresa de Jesús fue una mujer poliédrica, pero de una pieza, todo un personaje dotado de una asombrosa fuerza vital.

Estas fechas redondas son una buena excusa para descubrir o recordar la obra y la vida de los grandes autores. Para ello, en nuestro caso nos hemos inclinado por esta pequeña antología de la poesía y pensamiento de Santa Teresa que ha editado con primor Alianza Editorial en un volumen de bolsillo, pero con cubiertas duras, lomo en tela y señalizador también de tela que hacen de él una de esas modestas joyas bibliográficas que son la mejor arma con la que cuenta la edición en papel para hacer frente al libro electrónico.

La intervención de Clara Janés es impecable en la selección, porque consigue una muestra equilibrada de la poesía de Santa Teresa y de su trabajo en prosa, con una dosis suficiente para hacerse una idea de su obra, pero sin resultar abrumadora. A través de esta selección, disfrutamos de sus poemas, los de origen, llamémosle, práctico (para celebrar la Navidad u otras fechas señaladas del calendario religioso o la propia ordenación de las novicias), junto con los otros, más íntimos o más místicos, que en su caso viene a ser lo mismo.

La muestra de las obras en prosa supongo que habrá debido de resultar más complicada por su carácter forzosamente fragmentario. Aun así nos permite perdernos un buen rato entre sus obras más aleccionadoras (para su comunidad) como “Camino de perfección”, “Meditaciones sobre los Cantares” o “Avisos de la madre Teresa de Jesús, para sus monjas”, donde nos parece estar oyendo a esa mujer de carácter fuerte, pero cercana, cuya autoridad no se discute porque emana de ella de forma natural. Y perdernos también por sus obras más complejas, las que justifican el título de “Doctora de la Iglesia” que le concedió Pablo VI, como son sus “Moradas del castillo interior” y “Exclamaciones del alma a Dios”.

Otro acierto de Clara Janés resulta la redacción del prólogo, pues se trata de un texto sencillo, claro, conciso e introductorio, que no intenta el lucimiento personal, sino la presentación de las páginas que siguen. Un ejemplo de lo que debe ser un buen prólogo, que ya podrían seguir muchos.

domingo, 16 de noviembre de 2014

LAUDES, PRIMA, TERCIA, SEXTA, VISPERAS, COMPLETAS, MAITINES


Los votos de obediencia, castidad y pobreza, hacen que la vida monástica resulte hoy en día una opción muy poco atractiva incluso para las personas más religiosas. Sin embargo, en estos tiempos oscuros y turbulentos como los de Uther Pendragon sí que hay algo en la vida apartada, tranquila y ordenada de los monjes que algunos, no necesariamente religiosos, echamos de menos en nuestra vida cotidiana. A mí particularmente lo que más me fascina de su estilo de vida, lo único incluso, es su rutina, su reparto del tiempo, el archiconocido concepto de ora et labora de los monjes benedictinos. Tampoco es extraño. No hay que olvidar que nuestra concepción actual del tiempo deriva del propio esquema temporal monástico y antes romano.

En el siglo VI, San Benito de Nursia, fundador de la orden benedictina, redactó la Regla por la que iban a regirse sus monjes en el futuro. La Regla de San Benito fue fundamental en el desarrollo de las otras órdenes monásticas, de hecho sirvió de inspiración para la casi totalidad de las que se fundaron después. La gran escisión cisterciense, la que promovió algunos siglos después San Roberto de Molesmes desde el monasterio de Cîteaux, tuvo también su origen en la propia Regla porque su causa principal fue el alejamiento benedictino de la esencia de la Regla y la consiguiente relajación de costumbres que emanaba de la abadía de Cluny. Se trataba en definitiva de volver al cumplimiento estricto de la Regla.


Volviendo al asunto del horario, uno de los preceptos de la Regla, basándose en el libro de los Salmos (“Siete veces al día te alabaré” ) obliga a los monjes a rezar en siete momentos puntuales del día establecidos con bastante precisión. Las oraciones que deben rezar están relacionadas con cada momento del día, que a su vez se vincula con las distintas etapas de la vida. De manera resumida las horas son las siguientes:

LAUDES (en torno a las 7 de la mañana)
Está relacionada con la salida del sol, con el despertar, el nacimiento y la resurrección. Es un momento de alegría por el nuevo día que comienza.


TERCIA (alrededor de las 9 de la mañana)
Es la hora tercera del día (para los romanos el día comenzaba en Prima, a las 6 de la mañana). Tercia, Sexta y Nona, las llamadas horas menores, representan el paso por la vida de los hombres. Tercia tiene mucho que ver con el comienzo de la jornada laboral por eso es la única oración que no se reza en la iglesia sino en el propio lugar de trabajo. También representa el comienzo de la vida adulta.


SEXTA (a las 12:00 de la mañana)
Es el momento en que el sol se encuentra en su punto más alto (de esta hora se deriva la palabra siesta en español), es la mitad del día, también la mitad de la vida, el momento de detenerse un rato y reflexionar antes de afrontar lo que queda del día.


NONA (a las 3 de la tarde)
Justo después de comer y del descanso posterior. Se inicia el trabajo de la tarde. El sol comienza su descenso. Somos conscientes del paso del tiempo, de la brevedad de la vida. La famosa crisis de los cuarenta y de los cincuenta, la difícil adaptación a la idea de que ya no seremos jóvenes nunca más.


VÍSPERAS (6 y media de la tarde)
Es el crepúsculo, el fin de la luz, la inquietud por la oscuridad que llega y la duda de que pueda volver a salir el sol. La jornada activa se acaba y llega el momento de hacer balance del día. También puede ser el fin de la vida laboral, la jubilación.


COMPLETAS (antes de acostarse, en el caso de los monjes entre las 8 y las 9 de la noche)
Es la hora de dormir y por supuesto un correlato de la muerte (ya lo decía Hamlet, “morir, dormir, no más”), el momento para los monjes de ponerse en manos de Dios con la esperanza de la resurrección. No hay luz ni sonidos de animales. Todo queda en silencio.


MAITINES (4 y media de la mañana)
Cuando el resto de la humanidad duerme, llega el tiempo de rezar por ella, y también para que la luz vuelva de nuevo, la resurrección para los cristianos.


Las oraciones, generalmente salmos, que deben rezarse en cada uno de estos momentos se recogen el los Libros de Horas. Algunos de ellos se han hecho muy famosos por sus iluminaciones como el de “Las muy ricas horas del Duque de Berry”.