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martes, 18 de abril de 2017

RESEÑAS DE LIBROS. "LA HOJA DEL OLMO NO ES PERFECTA" DE JAVIER LÓPEZ FACAL (CLAVE INTELECTUAL)


UNA COSA RARA: ERUDICIÓN, AMENIDAD Y SENTIDO DEL HUMOR.

Eduard Punset, nuestro divulgador científico nacional más conocido, no se cansa de repetir que el futuro es multidisciplinar. Así se lo han revelado de una u otra forma los eminentes científicos a los que ha entrevistado para diversos medios. En palabras del propio Punset, “todos saben que, si no meten sus narices en otras disciplinas, fracasan”. Pues bien, ese es precisamente, uno de los elementos unificadores de la obra que ha ido conformando López Facal durante estos últimos años: su carácter multidisciplinar. Desde “La presunta autoridad de los diccionarios” (2010) a “Los alimentos de nuestra despensa” (2015), pasando por “Antología de muertes apacibles” (2012), “El declive del imperio vaticano” (2013) y “Breve historia cultural de los nacionalismos europeos” (2013), la variedad de temas y de enfoques ha sido una constante, no sólo entre los diferentes títulos, sino dentro incluso de cada uno de ellos.

Pero hay además otros tres elementos comunes a todos los títulos de López Facal que yo, al menos, no he conseguido ver juntos en los ensayos de otros prestigiosos autores tan multidisciplinares como él. Se trata de la erudición, la amenidad y el sentido del humor. La erudición está presente en las obras de Sánchez Ferlosio, Jared Diamond o Eliot Weinberger; la amenidad, en las de Jared Diamond o W. G. Sebald; y el humor brilla por su ausencia en la de todos. Lo que sí comparten, incluido López Facal, es su capacidad para hacer que el lector se sienta mucho más inteligente de lo que es, solo leyéndolos.

“La hoja del olmo no es perfecta” (2017) encaja como una pieza de puzle en el conjunto de obras antes mencionadas. Y en este caso, resulta ya sugerente desde el mismo título. Somos muchos los aficionados a la naturaleza que sentimos un apego especial por el olmo, aunque solo sea por lo fácil que nos resultó desde pequeños distinguirlo de las otras especies gracias a sus hojas asimétricas. Así que resulta muy divertido poder leer y ver esta particularidad de la hoja del olmo en la portada de un libro. Es además un título lo suficientemente amplio como para permitir a su autor enfocar la imperfección desde cualquier punto de vista. En este caso, ha optado por desentrañar sus aspectos ideológicos, religiosos, artísticos o matemáticos, en una sincera y argumentada reivindicación de la heterodoxia. En realidad, el camino escogido es lo de menos porque, como ocurre con el resto de sus títulos, da un poco igual de lo que trate este libro. El lector, como el viajero de Cavafis, acabará disfrutando sobre todo del camino, del sinfín de anécdotas históricas, etimologías curiosas y revelaciones asombrosas, sin que deba importarle demasiado hacia dónde pueda llevarlo, porque siempre será a buen puerto.

Al curioso y acertado título, le sigue un no menos interesante prólogo que, quizás para justificar la elección de aquel, comienza con una disertación acerca de las diversas acepciones de la palabra "dendrofilia", para acabar reconociendo que la del amor por los árboles es una “enfermedad” de posible origen genético que afecta gravemente a la mayoría de los miembros de la familia López Facal.

No voy a extenderme sobre la estructura de este ensayo ni sobre su contenido para no estropear con mis palabras lo que tan bien cuenta López Facal con las suyas, pero sí quiero  advertiros de que al terminar de leer las (lamentablemente) escasas 155 páginas de “La hoja del olmo no es perfecta” habréis aprendido cosas muy raras, cosas como, por ejemplo, la razón por la que en la mitología escandinava el primer hombre sale de un árbol mientras que en las de los pueblos mediterráneos es creado con barro; la diferencia entre simetría, perfección y orden, y lo conveniente de "una cierta imperfección, un cierto desorden o una cierta asimetría”; que las lenguas semíticas no tienen adjetivos superlativos; la relación que existe entre los obeliscos egipcios y la torre Eiffel, entre el monoteísmo y la heterodoxia, o entre un movimiento religioso herético del siglo XII y los bombones Ferrero-Rocher. Las curiosidades históricas o etimológicas son tantas que parece imposible que puedan caber en un solo libro.

Por último, este lector no ha dejado de notar en algunos pasajes del libro la leve presencia, probablemente involuntaria, casi fantasmagórica, del espíritu libre de Georges Brassens, ese otro gran iconoclasta tan agudo como burlón. Sobre todo, cuando López Facal manifiesta una cierta nostalgia irónica del latín en las misas católicas, la misma que encontramos en la canción de Brassens “Tempête dans un bénitier” (“sin el latín la misa nos fastidia”); o el repudio a morir por una idea, que también recoge el cantante-poeta francés en su canción “Mourir pour les idées”.

En esta hoja del olmo disfrutamos, en definitiva, de la continuación lógica y coherente de los anteriores libros del autor sobre el Vaticano o el nacionalismo, pero de una forma aun más estructurada, si cabe. Y es que, con cada nuevo libro de López Facal, vamos entendiendo mejor a dónde quiere ir a parar, porque cada vez va afinando más el tiro.

viernes, 24 de febrero de 2017

RESEÑAS DE LIBROS. "CAMELOT" DE T. H. WHITE (DEBOLSILLO)


UNA BUENA INTRODUCCIÓN AL CICLO ARTÚRICO PARA LOS QUE NO SE ATREVAN CON LAS FUENTES DIRECTAS.

No es complicado entrar literariamente en el reino mítico de Camelot, varias son las puertas que te pueden llevar allí. Salir, sin embargo, ya no resulta tan sencillo porque, una vez atrapado por su leyenda, lo más probable es que seas tú mismo el que ya no quieras abandonarla nunca más. Si esta es la primera vez que te acercas a Arturo, Ginebra, Lanzarote y el resto de los caballeros de la Mesa Redonda, ten cuidado. Quedas advertido.

Las entradas más directas al ciclo artúrico las encontramos tanto a través de las novelas de Chretien de Troyes (S. XII), sobre todo “El caballero de la carreta”, “El caballero del león” y “El cuento del Grial”; como a través de las cinco novelas del llamado ciclo de La Vulgata (S.XIII) de autor anónimo. Un poco más indirecta sería la extensa novela que escribió Thomas Malory en el siglo XV bajo el título de “La muerte de Arturo”, basándose sobre todo en La Vulgata, aunque con aportaciones propias.

Pero todavía hay dos posibles introducciones más a la leyenda, ambas de autores del siglo XX. Me refiero a “Los hechos del rey Arturo y sus nobles caballeros”, la novela (inacabada) que John Steinbeck escribió a partir de “La muerte de Arturo” de Thomas Malory; y la otra es precisamente la que nos ocupa, la tetralogía que el británico T.H. White tituló “The once and future King” (“El rey que fue y será”, 1958) y que ha llegado hasta nosotros, a través de la editorial Bruguera (1968), en cuatro volúmenes separados como “La leyenda del rey Arturo” (Debate, 1983), y agrupada en un solo tomo bajo el título “Camelot” (DeBolsillo, 2012). En este caso, White también parte de la novela de Malory.

Dos grandes genios de la literatura fantástica actual, J. K. Rowling y Neil Gaiman, se confiesan grandes admiradores de las novelas artúricas de T. H. White, tanto que, cuando en su momento se habló de que Rowling podría haber copiado personajes de Gaiman, este salió al paso diciendo que probablemente ambos habían robado personajes del primer libro de la tetralogía de White (“La espada en la piedra”). Curiosamente, en las novelas de Rowling, el tono de la narración experimenta una evolución desde la primera a la última muy parecida a la de las cuatro novelas de White. En ambos casos las novelas se van oscureciendo desde una primera, inocente e infantil, hasta la última, con un estilo mucho más maduro y un tono definitivamente adulto.

Estos son los libros que componen la tetralogía artúrica de T. H. White:

“La espada en la piedra” (1938). Cuenta la infancia del rey Arturo como pupilo de Sir Héctor y discípulo de Merlín. Es una de las partes menos tratadas por las fuentes directas de la leyenda artúrica así que White pudo explayarse libremente y jugó a imaginar cómo Merlín convertía a Arturo en diferentes animales de tierra, agua y aire para que aprendiera a ponerse en el lugar de los demás. También aparecen Robin Hood y Marian, y la famosa espada clavada en la piedra. Es en este libro en el que se basó Disney para su película “Merlín, el encantador”, que en inglés se llamó literalmente como la propia novela, “La espada en la piedra”.

“La reina del aire y las tinieblas” (1939). Narra los primeros años del reinado de Arturo y su consolidación en el trono. Se centra también en su hermanastra Morgause de Lothian y sus hijos Gawain, Agravaine, Gaheris, Gareth y Mordred, hijo de Morgause y Arturo). También ocupan un papel destacado el rey Pelinor (personaje con una gran influencia de don Quijote), Sir Grummore y Sir Palomides. Entre los tres se hacen cargo de la parte cómica de este libro.

“El caballero malhecho” (1940). Este tercer libro tiene como protagonistas principales a Lanzarote y Ginebra. Por otra parte, el rey Arturo encomienda a sus caballeros la búsqueda del Santo Grial con el fin de que orienten su afán de aventuras a un objetivo piadoso.

“Una vela al viento” (1941) afronta las últimas tres semanas del reinado de Arturo y por tanto su decadencia como monarca, enfrentado por una parte a la fuerte oposición que ejerce contra él su hijo Mordred, y por otra parte a su propia decepción con el ser humano por su egoísmo y su ansia de poder.

Hay una quinta novela, "El libro de Merlín" (1941), que White escribió para añadirlo a su serie artúrica, pero que finalmente se publicó póstumamente en 1977. También hay versión española de las tres editoriales mencionadas.

Respecto a las ediciones españolas, tanto las de Bruguera y Debate (descatalogadas) como la de DeBolsillo utilizan la traducción del misterioso lexicógrafo y traductor Fernando Corripio. Y lo calificamos de misterioso porque, a pesar de haber traducido muchos libros y de haber elaborado un buen número de diccionarios para la editorial Bruguera (muchos de los cuales se siguen vendiendo a buen ritmo con los derechos cedidos a otras editoriales, como el “Diccionario de ideas afines” o el “Diccionario de sinónimos y antónimos”), lo único que se sabe de él es que nació en 1928, que estudió filología, que fue marino mercante, que vivió tres años y medio en Buenos Aires y que murió en 1993. Ni siquiera las editoriales a las que Bruguera había vendido los derechos de las obras de Corripio se enteraron de su muerte. Un olvido y un desconocimiento tan triste como extraño para un autor con tanta obra publicada y todavía en catálogo.

En cualquier caso, a lo mejor no vendría mal que alguna editorial retomara la tetralogía de White y la reeditara quizás con una nueva traducción y algo de cariño en la edición. Esperemos que así sea.

martes, 21 de febrero de 2017

RESEÑAS DE LIBROS. "UNIVERSO DE EMOCIONES" DE RAFAEL BISQUERRA Y “DICCIONARIO DE EMOCIONES Y FENÓMENOS AFECTIVOS” DE RAFAEL BISQUERRA Y GISELLE LAYMUNS (PALAUGEA)


DISEÑO GRÁFICO, CLARIDAD, RIGOR Y UN POCO DE ASTRONOMÍA PARA EXPLICARNOS LAS EMOCIONES.

La idea que dio origen al proyecto no podía ser más fascinante. Victor Palau y Ana Gea, directores de la agencia de comunicación PalauGea, querían trasladar el mundo (el universo, más bien) de las emociones al terreno del diseño gráfico; en sus propias palabras, “hacer visible lo invisible”, es decir dotar de un soporte visual a una materia tan intangible como la emocional. Para ello entraron en contacto con Eduard Punset, el mejor divulgador científico de España, que acogió el proyecto con entusiasmo y les ayudó a ponerlo en marcha en su etapa inicial hasta dejarlos en manos de Rafael Bisquerra, experto en educación e inteligencia emocional, para su desarrollo.

Finalmente este trabajo cooperativo (“el futuro es multidisciplinar” le gusta repetir a Eduard Punset) fue concluido con un éxito total y ha quedado plasmado en dos libros, “Universo de emociones” y “Diccionario de emociones y fenómenos afectivos”, y en un poster muy espectacular donde se representa el mapa gráfico de las emociones.



En “Universo de emociones” la idea básica consiste en crear una astrofísica emocional, convirtiendo a las emociones en planetas que se agrupan en cinco galaxias principales (Miedo, Ira, Tristeza, Alegría, Amor y Felicidad), y otras menores, como Ansiedad y Asco, asociadas a la galaxia del Miedo; Sorpresa, que se mueve entre las galaxias de la Tristeza, la Alegría y el Amor; las Emociones Sociales, que se extienden desde Vergüenza (cerca de Tristeza, Miedo e Ira) hasta Orgullo (entre Amor e Ira), y las Emociones Estéticas, situadas entre Amor, Felicidad y Alegría.



Todas estas galaxias forman parte bien de la constelación de las emociones negativas, o bien de la de las positivas. Y dentro de cada galaxia, se sitúan los planetas, las emociones, según su afinidad, cercanía o complementariedad con las demás emociones de su propia galaxia o de la más próxima. Así, por ejemplo, Desasosiego (de la galaxia del Miedo) es un planeta muy cercano a Nerviosismo (de la galaxia de la Ansiedad); o Fobia (también de la galaxia del Miedo) está muy cerca de Agresividad (de la galaxia de la Ira); o Diversión (de la galaxia de la Alegría), muy próxima a Bienestar (de la galaxia de la Felicidad).



Para que las comparaciones astronómicas sean fácilmente comprensibles, se nos dan en las primeras páginas del libro unas interesantes nociones de astronomía, que nos serán muy útiles a lo largo de la lectura.

"Universo de emociones" se centra sobre todo en tratar de colocar visualmente cada emoción en relación con todas las demás. También desarrolla algunas de las emociones principales, pero se deja muchas otras menos importantes en el tintero. Por eso, con el fin de servir de complemento a “Universo de emociones”, el mismo equipo ha sacado posteriormente el “Diccionario de emociones y fenómenos afectivos”, que recoge ya en forma de diccionario las definiciones de cerca de 600 emociones. El objetivo de este segundo libro queda perfectamente resumido por Eduard Punset en las dos últimas frases de su introducción: “Muchos conflictos se podrían solucionar si fuésemos capaces de expresar cómo nos sentimos. Conózcase, descubra sus emociones y, sobre todo, llámelas por su nombre”.



Estos dos libros pueden ser en definitiva muy útiles, no sólo para cualquier lector interesado en profundizar en el conocimiento de sus propias emociones y de las de los demás, sino también como guía para ayudar a psicólogos y terapeutas a ser más didácticos con sus pacientes, o incluso como libro de consulta para escritores necesitados de nombres que expresen con exactitud los sentimientos y emociones de sus personajes. Por supuesto, desde el punto de vista gráfico, cualquier lector de los anteriores podrá apreciar el esfuerzo realizado para “hacer visible lo invisible” con un sentido estético, pero sin perder de vista la precisión y la claridad.

jueves, 2 de febrero de 2017

RESEÑAS DE LIBROS. "DEMIAN" DE HERMANN HESSE. ILUSTRADO POR BASTIAN KUPFER (ALIANZA EDITORIAL)


REEDICIÓN ILUSTRADA Y CASI DE COLECCIONISTA DE TODO UN CLÁSICO DE LAS NOVELAS DE APRENDIZAJE
Intentar escribir a estas alturas una reseña original acerca de un clásico como el “Demian” de Hermann Hesse puede resultar tan abrumador como hacerla del Quijote o de Hamlet. Sin embargo, a los que nunca lo han leído, probablemente por una cuestión de edad, sí podría ayudarles a lo mejor una pequeña introducción.
Para empezar, deben saber que “Demian” es un ejemplo perfecto de dos tipos muy característicos de novela que representan cada una un género por sí misma. Me refiero a la novela de aprendizaje y a la novela filosófica. En cuanto novela de aprendizaje, “Demian” es una de las más icónicas. Como también lo son las más conocidas del resto de la obra de Hesse. Se consideran así aquellas novelas que tratan acerca de la transición del protagonista desde la infancia o la juventud a la edad adulta, con el consiguiente cambio en su escala de valores y en su perspectiva acerca de la propia existencia y la de los que le rodean. Hay muchas otras también muy importantes, se me ocurren ahora “La línea de sombra” de Conrad, “El guardián entre el centeno” de J. D. Salinger, “Bajo las ruedas” del propio Hesse, “El rojo y el negro” de Stendhal, “El gran Meaulnes” de Alain Fournier o incluso la propia serie de Harry Potter de J. K. Rowling. Pero, ya digo, si alguien me preguntara a bote pronto por una novela de aprendizaje, “Demian” sería la primera que me vendría a la cabeza.
Y también entra “Demian” a la perfección en el género de las novelas filosóficas. Como en el caso anterior, se podría incluir en este género casi toda la obra de Hesse, que utilizó la ficción como vía de expresión de su particular línea de pensamiento acerca de las grandes cuestiones existenciales del ser humano en el contexto de la Primera Guerra Mundial.
En “Demian” Emil Sinclair, su protagonista, cuenta en primera persona su propia angustia existencial cuando abandona lo que él llama “el mundo de la luz” de su hogar familiar para comenzar a explorar la más ambigua realidad de los adultos (el “mundo oscuro”). En su trasiego, Sinclair va a dar con una serie de personajes que, de una u otra forma, le van a ir abriendo nuevas perspectivas. De entre todos ellos destaca Demian, que da nombre a la novela, un chico sólo algunos años mayor que él, pero cuya extraordinaria madurez y seguridad en sí mismo, lo convierten en un guía del mundo adulto para Emil Sinclair.
Son muchos los asuntos que trata “Demian”, y casi todos de gran relevancia para un lector adolescente. Entre los principales destacarían la lucha entre el bien y el mal, el amor platónico, la sexualidad, el materialismo frente a la espiritualidad o la propia idea de Dios. Por eso el lector ideal de esta novela es el que todavía no ha cumplido los veinte años. A medida que se aleje de esta edad, su efecto mágico se irá debilitando hasta desaparecer casi por completo en el lector adulto.
A los que ya conocen “Demian”, sobre todo los que lo leyeron en los años setenta y ochenta en la mítica colección de bolsillo de Alianza Editorial, poco hay que decirles. Si acaso que se pueden regalar esta edición casi de coleccionista, en gran formato e ilustrada a la perfección por el artista plástico alemán Bastian Kupfer como una forma de homenaje a su propia adolescencia y juventud. El tamaño resulta desde luego ideal para los que ya empiezan con problemas de presbicia, y las ilustraciones de Kupfer les ayudarán a retomar la atmosfera de la novela allí donde la dejaron.

martes, 31 de enero de 2017

RESEÑAS DE LIBROS. "LA MEDITACIÓN Y EL ARTE DE LA JARDINERÍA" DE ARK REDWOOD (SIRUELA)


CÓMO DISFRUTAR DEL MOMENTO PRESENTE DESDE EL JARDÍN (GUÍA PARA PROFESIONALES, AFICIONADOS Y PASEANTES)
Ark Redwood, autor de "La meditación y el arte de la jardinería", es el jardinero jefe de Chalice Well, unos jardines absolutamente encantadores, situados al pie de la colina de Glastonbury. Este rincón del condado de Somerset (Inglaterra) tiene fama de mágico y misterioso, sobre todo por su vinculación desde hace siglos con la leyenda artúrica. Se cuenta que José de Arimatea llegó allí desde Jerusalén con el Santo Grial y construyó una iglesia para custodiarlo. También se lo asocia con las tumbas del rey Arturo y de la reina Ginebra, y con la mítica isla de Avalon, lugar adonde, tras su batalla con Mordred, fue llevado el malherido Arturo por su hermanastra (y bruja) Morgana. Allí descansa a su cuidado, y desde allí, según la leyenda, regresará de nuevo para volver a reinar sobre Inglaterra.
Lo que pretendo explicar con esta pequeña introducción es que Ark Redwood no es un jardinero cualquiera, sino el encargado del mantenimiento y conservación de unos jardines muy especiales, rodeados de leyenda, espiritualidad y misticismo a partes iguales y, por lo tanto, el autor ideal para un libro en el que se trata de la relación entre jardinería y meditación.
Lo primero que hace Redwood en la introducción es advertirnos de que las páginas que siguen no son un manual de jardinería ni nada parecido. Y hace bien, no solo para no defraudar a los que buscan algún tipo de guía en la materia, sino sobre todo para no asustar a los que, como es mi caso, no tenemos ni idea sobre el cuidado de plantas, pero sí sabemos apreciarlas como fuente de calma y símbolo vivo del fluir de la existencia.
Siguiendo el ciclo de la vida, “La meditación y el arte de la jardinería”, nos hace testigos de la actividad de un jardín y de su cuidador al ritmo de las estaciones del año. Empieza, claro, en primavera y acaba en invierno, que es la estación que simboliza la muerte, pero que en realidad no es otra cosa que el preámbulo del siguiente renacimiento. Aprovechando los cambios que se van sucediendo a lo largo del año, Redwood nos va a enseñar a vivir el momento presente; a trabajar concentrados; a disfrutar con lo que hacemos; a no hacer nada cuando no hay nada que hacer; a cuidar nuestras herramientas de trabajo; a respetar la tierra sobre la que vivimos animales y plantas; y también algunos ejercicios de meditación, aunque en realidad, todo lo anterior ya es meditación.
Así pues, esta tercera entrega de la estupenda colección “Tiempo de mirar” es una perfecta y muy coherente continuación de la segunda: “La meditación y el arte de cuidar abejas”. Las dos se estructuran en torno a los cambios que se producen a lo largo de las estaciones, y nos ayudan además a ver cómo fluye nuestra vida y la de todo lo que nos rodea. Por eso, la lectura de ambas tiene en nosotros idéntico efecto calmante y beneficioso. Y todo ello sin necesidad de ser ni apicultores ni jardineros.

jueves, 15 de diciembre de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "HASTA ARRIBA" DE W. E. BOWMAN (BLACKIE BOOKS)


UNO DE LOS LIBROS CON MAYOR DENSIDAD DE ELEMENTOS CÓMICOS POR PÁGINA DE LA HISTORIA
Blackie Books lo ha vuelto a hacer. Ha rescatado otro clásico del humor injustamente olvidado, reivindicando una vez más su línea editorial como una de las más coherentes del panorama actual. En este caso se trata de "Hasta arriba", una novela escrita a mediados de los años cincuenta por el ingeniero W. E. Bowman para burlarse de los épicos relatos que solían escribir los montañeros británicos de los años treinta y cuarenta, y más concretamente del libro de Bill Tilman, "The Ascent of Nanda Devi" (1937).

Por supuesto, no hace falta haber leído el libro de Tilman para reírse con los personajes y las situaciones de la novela de Bowman. Éste debe de ser uno de los libros con mayor densidad de elementos cómicos por página de la historia; no hay una sola que no provoque la risa en alguna de sus líneas. Para empezar, ya los componentes de la expedición nos anticipan lo que se nos avecina. Entre ellos hay un experto en orientación que no para de perderse, un lingüista que provoca constantes malentendidos con los porteadores, un médico siempre enfermo o un forzudo atleta aquejado de persistentes momentos de flaqueza. Y a la cabeza de todos ellos, el narrador, un líder tan caballeroso como ingenuo que no es capaz de ver malicia alguna en los innobles comportamientos de expedicionarios y porteadores.

"Hasta arriba" no es una novela que se pueda leer con seriedad. Es fundamental querer incorporarse al universo gamberro que Bowman nos propone. Si el lector no está dispuesto a unirse a la fiesta, lo mejor es que ni intente su lectura porque no hay nada que Bowman se tome en serio. Se trata de la parodia llevada a su máxima expresión. Por intentar buscar referentes que puedan servir para dar una idea de lo que le espera a uno en "Hasta arriba", podría aventurar que tiene algo de "Tres hombres en una barca" (1889) de Jerome K. Jerome, y bastante de las novelas paródicas de Enrique Jardiel Poncela (curiosamente, o a lo mejor no tanto, ambos autores han sido reeditados por Blackie Books). Pero también podríamos encontrar semejanzas cinematográficas posteriores. Pienso en Monty Python sin salir del mundo anglosajón o en las películas del colectivo de cómicos franceses "Le Splendid", dirigidas casi todas por Patrice Leconte, muy conocidas y aclamadas en Francia, aunque desgraciadamente casi nada fuera de sus fronteras.

Para que el volumen quede ya redondo, precede a la novela un prólogo a cargo de Bill Bryson donde nos cuenta cómo descubrió “Hasta arriba” y lo mucho que le gusta. Viniendo las alabanzas del autor de los libros de viajes más divertidos y cómicos que se pueden leer hoy en día, queda todo dicho. Así pues, es para mí un placer al tiempo que un privilegio recomendaros esta novela tan singular.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "EL GIGANTE ENTERRADO" DE KAZUO ISHIGURO (ANAGRAMA)


PROFUNDIDAD, SABIDURÍA Y EXPERIENCIA EN UN RELATO ARTÚRICO CREPUSCULAR QUE REFLEXIONA SOBRE EL PASO DEL TIEMPO Y LA MEMORIA.
Con su tercera novela, "Los restos del día" (1989), Kazuo Ishiguro logró una obra maestra. Desde entonces, no había sido capaz de llegar a ese nivel y daba la sensación de que ya no lo alcanzaría nunca más. Sin embargo, más de veinticinco años después, nos vuelve a dar una alegría con "El gigante enterrado". Ishiguro, por fin, de nuevo en lo más alto.
"El gigante enterrado" es una novela de una enorme profundidad, llena de sabiduría y experiencia. Una obra como ésta no se puede escribir a una edad temprana, necesita de un autor maduro y con un considerable camino vital recorrido. Se trata de una historia post artúrica o más bien de un relato artúrico crepuscular en el que aparece un Sir Gawain viejo que ya no busca el Santo Grial y que recuerda con nostalgia la brillante corte del rey Arturo, y también una pareja de ancianos con un pasado turbulento que no son capaces de recordar. Completan el cuadro de personajes principales un joven caballero pletórico de fuerza y un adolescente muy especial.
Desde el punto de vista formal, "El gigante enterrado" se puede considerar como una novela otoñal de caballerías o simplemente de aventuras, pero al mismo tiempo no se puede obviar ni su carácter alegórico ni su simbolismo (como también ocurre en las novelas del ciclo artúrico, dicho sea de paso). Espero que esto no asuste a nadie. A mí me suelen producir rechazo las novelas que se anuncian como alegóricas o como fábulas. Algo de eso hay en ésta, pero no hay que preocuparse porque no entorpece en absoluto el ritmo narrativo. Algunos ejemplos serían la amnesia (niebla, la llaman) que parece afectar a todo el país y que impide a sus habitantes recordar las miserias de la guerra que padecieron (aquí surge el dilema, tan actual, sobre la conveniencia o no de acabar con ella y poner así en riesgo la reconciliación entre las dos partes); o los barqueros que conducen a algunos a la otra orilla y que nos recuerdan al mítico barquero de la laguna Estigia. Hay otros, pero os resultará divertido ir descubriéndolos por vosotros mismos.
En definitiva, "El gigante enterrado" es por encima de todo una reflexión sobre el paso del tiempo y sobre la memoria, sobre el dolor de los recuerdos, y también sobre el amor duradero, el que acompaña a algunos afortunados hasta la vejez, con su bagaje de recuerdos (una vez más) tanto alegres como tristes.
Esta novela la disfrutarán especialmente los amantes de la mitología artúrica porque encontrarán en ella algunos de los elementos más habituales del ciclo, aunque impregnados, como ya hemos dicho, de un tono más bien decadente. Probablemente, al acabarla, les entrarán ganas, como ha sido mi caso, de volver a visitar el territorio artúrico en sus títulos clásicos como los de Chretien de Troyes o Thomas Mallory. Bienvenidas sean esas ganas.

viernes, 25 de noviembre de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "FALCÓ" DE ARTURO PÉREZ REVERTE (ALFAGUARA)


ENTRETENIDÍSIMA. EN LA LÍNEA DE LAS MEJORES NOVELAS DE ESPÍAS DE LOS AÑOS 30 DEL SIGLO XX.
Pérez Reverte es el gran escritor de novelas de aventuras de finales del siglo XX y principios del XXI. No sólo en España, donde prácticamente no tiene competencia, sino en el resto del mundo. En su género, es uno de los grandes. Ya sólo por su serie del Capitán Alatriste merecería ser leído por las próximas generaciones, también por algunas de sus novelas más aventureras. Está claro que le tiene bien cogido el tranquillo a este tipo de literatura.
Ahora, con "Falcó", nos presenta un nuevo personaje y lo que sin lugar a dudas será la primera novela de su nueva serie. En este caso, abandona la España del Siglo de Oro para ocuparse de los turbulentos años 30 de nuestro país y más concretamente, al menos por ahora, de nuestra Guerra Civil. Lo hace siguiendo los pasos de un agente secreto que trabaja por dinero y sin ninguna vinculación ideológica. De esta manera, Pérez Reverte se libra de la necesidad de colocar a su personaje en alguno de los dos bandos (aunque trabaje de hecho para uno de ellos) y por tanto, también de la obligación de tener que justificar la adscripción ideológica del personaje, con el consiguiente peligro de politizar en exceso lo que no deja de ser una novela de aventuras.
Que Pérez Reverte haya creado un protagonista mercenario, cínico y descreído, y que haya evitado con mucha habilidad escribir una novela política, no le ha impedido recrear con maestría el ambiente de guerra que debió de vivirse en ambos bandos. Los escenarios principales de la novela, Salamanca y Cartagena, son descritos con enorme perspicacia, al igual que la vida cotidiana de la retaguardia.
Y luego están las escenas de acción, su especialidad. Como siempre, impecables. Perfectamente narradas. Pérez Reverte agarra al lector por el cuello, lo introduce en medio de la escena, y no le da respiro hasta que decide sacarlo de ella. Acción, violencia, suspense, intriga, también amor, son elementos indispensables en una buena novela de aventuras y aquí no falta ninguno.
Durante la promoción de esta novela, Pérez Reverte ha intentado explicar, o más bien demostrar, que Lorenzo Falcó y Diego Alatriste son dos personajes muy diferentes, quizás porque él sabe que no están tan lejos. Ambos llevan ya una larga vida de acción detrás y han visto demasiadas cosas desagradables, por eso los dos son muy descreídos, y trabajan por dinero y no por un ideal. Puede que Alatriste sea más romántico que Falcó, aunque éste también tiene su punto de, llamémoslo, romanticismo. Además, los dos se rigen por un código ético propio al margen de las normas establecidas, si bien es verdad que el de Alatriste se fundamenta en el honor, mientras que de Falcó es más difuso. No es una persona moral, más bien al contrario, pero sí se ciñe a sus propios principios profesionales y hay límites que no le gusta traspasar.
En definitiva, Pérez Reverte ha logrado una novela muy entretenida, en la línea de los mejores títulos de espías de los años 30 del siglo XX, pero dotándola de su propio estilo y abordándola desde la perspectiva de sus preocupaciones personales, esas que su lector habitual ya conoce sobradamente. Esperamos impacientes el siguiente título.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "EL MISTERIO DE LAS CABRAS Y LAS OVEJAS" DE JOANNA CANNON (GRIJALBO)


UN VIAJE NOSTÁLGICO A LOS 70 DE LA MANO DE DOS DETECTIVES DE DIEZ AÑOS

En el verano de 1976, durante una ola de calor que todavía recuerdan los que la vivieron, una de las vecinas de un barrio residencial de las East Midlands en el Reino Unido desaparece. Dos niñas de diez años deciden entonces encargarse de averiguar qué es lo que ha podido ocurrirle. Para ello, algo confundidas por las palabras del párroco local, se dedicarán a ir buscando a Dios de puerta en puerta con el convencimiento de que Él las ayudará a encontrar a la mujer desaparecida y a distinguir de paso a los buenos de los malos (las ovejas de las cabras) siguiendo el pasaje de San Mateo (Mateo 25:31-46). Durante ese proceso irán averiguando muchos de los secretos que se esconden detrás de la puerta de cada uno de sus vecinos.

Éste es básicamente el argumento de "El misterio de las cabras y las ovejas", una novela en parte detectivesca, pero sobre todo nostálgica de una época, que hará las delicias de aquellos que tuvieron diez años alrededor de 1976, y muy especialmente de los que los pasaron en el Reino Unido. Porque una de las virtudes de esta novela es su capacidad para recrear la atmósfera de aquellos años, rememorando multitud de detalles de la vida cotidiana de entonces, que serán reconocidos de inmediato por aquellos que los vivieron. Otros de los elementos destacables serían su estilo, no brillantísimo, pero sí correcto, así como un discreto sentido del humor que ayuda a envolver a la perfección la mirada melancólica con la que se acerca Joanna Cannon a aquella época.

Pero encontramos también algunos aspectos menos acertados. Entre ellos, quizás el principal sea el tratamiento de los personajes. Es verdad que la relación entre las dos niñas es simpática y divertida, pero hay dos elementos, además contradictorios, que atacan de alguna manera a la verosimilitud de la narración. Por una parte, las niñas de diez años no son tan ingenuas como para ir buscando a Dios de casa en casa o para entrar en confusiones o malentendidos como algunos de los que se cuentan en la novela, pero por otra parte, tampoco son tan maduras como para hablar con la sofisticación con la que a veces lo hacen las dos protagonistas. A mí esto me parece un problema.

Por otra parte, hay tal abundancia de personajes-vecinos que resulta difícil no perderse entre nombres y direcciones. Decía Patricia Highsmith que una novela debería estar escrita de tal manera que el lector no necesitara volver atrás para identificar al personaje del que se está hablando. Pues, bien, yo tuve que hacer esto varias veces.

Por último, me parece que esta novela es demasiado extensa. No habrían hecho falta tantas páginas para contar esta historia. Se podría haber reducido en un tercio sin menoscabar la historia. Probablemente eso habría ayudado también a evitar la confusión de personajes.

viernes, 18 de noviembre de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "HISTORIA DE LAS ABEJAS" DE MAJA LUNDE (SIRUELA)


PARA LOS AMANTES DE LA BUENA LITERATURA Y PARA AQUELLOS A LOS QUE NOS PREOCUPA EL FUTURO DE LAS PRÓXIMAS GENERACIONES.
Hay dos posibles enfoques para comentar este libro, el ecológico y el puramente literario. Desde ambas perspectivas resulta muy interesante esta "Historia de las abejas".
Desde el punto de vista literario, nos encontramos frente a una novela ambiciosa y muy bien construida en la que se van intercalando con maestría las historias de tres protagonistas, dos hombres y una mujer, a los que, a pesar de vivir en épocas y países diferentes (mediados del siglo XIX en Reino Unido, principios del siglo XXI en Estados Unidos y finales del siglo XXI en China), les une su relación con la apicultura. Conforme avanzan sus historias, y sobre todo al llegar a cada uno de los desenlaces, descubriremos los vínculos reales que existen entre ellas y que justifican su narración en paralelo.
No deja de llamar la atención que una novela tan bien escrita y con una estructura tan firme haya salido de las manos de una autora novel. Cuando leemos su biografía ya vemos que Maja Lunde es una guionista de éxito en Noruega y autora además de novelas infantiles y juveniles. Su experiencia como guionista explica la habilidad con la que maneja la estructura narrativa, al tiempo que podemos ver en sus novelas anteriores el origen del oficio que demuestra en ésta.
En cuanto al asunto, "Historia de las abejas" nos lanza un mensaje verdaderamente alarmante: debido a nuestra agricultura intensiva y monoproductiva, y al uso irresponsable de pesticidas, las abejas se acabarán extinguiendo, y su desaparición traerá como consecuencia la dificultad de las plantas para polinizarse y, con ella, la escasez de alimentos y el hambre.
Para explicarnos esto, Maja Lunde nos acerca a tres momento importantes de la apicultura: la invención de las colmenas modernas a base de paneles extraíbles (mediados del XIX), la misteriosa desaparición de colmenas enteras en varios países (época actual), y un futuro desolador y distópico en el que, ya sin abejas, debe realizarse la polinización a mano en unas sociedades colapsadas y empobrecidas (año 2098).
Lo terrible es que el fenómeno del que Lunde habla ya ha comenzado. Cuando se refiere a la desaparición de colmenas enteras, lo que en castellano se llama "problema de colapso de colonias" (colony collapse disorder, en inglés), no está haciendo ficción, sino describiendo una situación que ya se está produciendo en proporciones más que preocupantes desde 2007. Podemos pensar que su proyección hacia el futuro es demasiado catastrofista, pero el camino que va recorriendo la humanidad parece conducir a algo parecido. Que las abejas están empezando a desaparecer es una realidad, y que en Europa, por ejemplo, los insectos son responsables de la polinización del 84% de los cultivos y del 80% de las flores silvestres, es otro hecho cierto.
Por ello, esta "Historia de las abejas" de Maja Lunde no sólo debería ser leída por los amantes de la buena literatura, sino también por todas aquellas personas preocupadas por nuestro entorno y por el futuro de nuestros hijos y nietos, y por supuesto, por los ministros de agricultura y responsables políticos de todos los países avanzados. 

miércoles, 16 de noviembre de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "EINSTEIN Y EL ARTE DE MONTAR EN BICICLETA" DE BEN IRVINE (SIRUELA)


CÓMO PRACTICAR LA ATENCIÓN PLENA SOBRE UNA BICICLETA PARA ACERCARNOS A ALBERT EINSTEIN

Con "Einstein y el arte de montar en bicicleta" inauguraba la editorial Siruela "Tiempo de mirar", una colección dedicada a la meditación y a la atención plena que ya cuenta con cuatro títulos y que es tan atractiva y está tan bien editada, que lo primero que uno hace es precisamente dedicar un buen rato a mirar los libros en sí, con sus cubiertas de excelente calidad, como las de antes, y sus guardas decoradas.

"Einstein y el arte de montar en bicicleta" nos ofrece una buena introducción al mundo de la atención plena, al de la bicicleta y a la personalidad del gran genio de la física del siglo XX. Lógicamente, el tamaño del libro no permite profundizar en ninguno de los tres campos. Tampoco lo pretende. Pero sí nos presenta de manera intercalada tres materias que, siendo aparentemente muy ajenas entre sí, se encuentran mucho más próximas de lo que podríamos pensar a priori.

De Einstein se nos destaca su creatividad intelectual y su capacidad de concentración como elementos clave del trabajo científico que llevó a cabo y que asombró al mundo. Se nos avanza además algo de su humanismo, y de su particular personalidad. Una filosofía de vida la suya donde el humor, la modestia y la amabilidad ocupan un lugar principal.

Desde el punto de vista del autor, montar en bicicleta nos puede ayudar a alcanzar muchas de las virtudes que caracterizaron a Albert Einstein. No sólo porque cuando pedaleamos llegamos a alcanzar un nivel extraordinario de concentración y ensimismamiento, que son los generadores de la creatividad, sino porque es además un medio de transporte amable con el medio ambiente y con los demás, que alcanza una velocidad a la medida del ser humano, y que no nos separa por medio de ninguna cabina del resto de las personas que nos encontramos en el camino, permitiéndonos así empatizar con ellas.

La bicicleta es también un vehículo modesto, que no invita a la presunción. Sirve para trasladarnos de un lugar a otro, pero no para considerarnos superiores a nadie. Y, además de ayudarnos a recuperar el contacto con lo que nos rodea, paisajes y gentes, nos permite sentirnos parte de la globalidad cuando dedicamos varios días, o quizá semanas o meses, a hacer cicloturismo por el mundo.

Visto el tratamiento que le da Irvine a la forma de ser y trabajar de Einstein, y al ciclismo, es ya fácil entender su relación con la atención plena y la meditación. Sobre todo si tenemos en cuenta que hay muchas formas de meditación y que la que se practica en movimiento es una de ellas.

Al final, cuando acabamos de leer "Einstein y el arte de montar en bicicleta", Irvine nos ha convencido. Estamos deseando acercarnos a cualquier librería para hacernos con un ejemplar de "Mi visión del mundo" de Einstein. Pero no acercarnos de cualquier modo, sino despacio, concentrados y disfrutando del momento presente. O sea, en bicicleta, por supuesto. No se le puede pedir más a un libro como éste.

jueves, 3 de noviembre de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "PEQUEÑO FRACASO" DE GARY SHTEYNGART (LIBROS DEL ASTEROIDE)


ENTRETENIMIENTO, HUMOR Y REFLEXIÓN EN UN LIBRO DE MEMORIAS MAGISTRAL QUE SE LEE COMO UNA ESTUPENDA NOVELA.
Cuarenta años no parecen muchos para justificar un libro de memorias salvo que seas un deportista de éxito, un cantante pop o alguien con unas circunstancias vitales muy particulares, como es el caso de las de Gary Shteyngart. En este libro, que efectivamente es de memorias, pero que se puede leer sin problema como una estupenda novela, Shteyngart nos cuenta cómo su infancia en la Leningrado soviética de los años setenta se ve interrumpida a los siete años cuando, gracias a un acuerdo entre los Estados Unidos y la U.R.S.S., sus padres, de origen judío, pudieron emigrar con él a Nueva York. A partir de entonces, la vida del pequeño Gary sufre un enorme vuelco provocado por el cambio radical de estilo de vida, al pasar de la principal sociedad comunista a la capital de la sociedad capitalista por excelencia; pero también por su condición de judío ruso en un colegio donde la mayoría de los compañeros tienen orígenes diferentes y, por supuesto, por la difícil situación económica de su familia durante sus primeros años en Estados Unidos.
La forma en que esa triple circunstancia (los orígenes soviéticos, la condición religiosa y la falta de dinero de su familia) determina todas las etapas de su vida americana, desde la infancia a la madurez, pasando por la difícil adolescencia, es lo que Shteyngart nos cuenta con maestría en "Pequeño fracaso", gracias a su extraordinaria sensibilidad para describir detalles y sensaciones, y a su afilado sentido del humor, el mismo que le ha permitido sobrellevar los momentos más complicados de su historia personal.
Además del relato íntimo y entretenidísimo acerca de las peripecias vitales de Gary Shteyngart, en este libro también encontramos un retrato fiel de la sociedad estadounidense de los años ochenta y primeros noventa, así como interesantes reflexiones sobre el concepto de patria, la familia y las relaciones paterno-filiales. Por todo ello, "Pequeño fracaso" me parece una de esas obras que trascienden cualquier género en el que queramos clasificarlas, algo que suele ser propio de las obras maestras.

jueves, 27 de octubre de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "ALGÚN DÍA ESTE DOLOR TE SERÁ ÚTIL” DE PETER CAMERON (LIBROS DEL ASTEROIDE)


NO ES “EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO”, PERO SE LEE CON AGRADO.
Estamos ante una historia clásica de iniciación, de transición al mundo adulto, eso que los cursis llaman un "bildungsroman". De hecho, su protagonista, el perspicaz e hipersensible James Sveck, nos recuerda de alguna manera al Holden Caulfield de "El guardián entre el centeno", la gran novela canónica de formación del siglo XX. Aunque la rabia y la marginalidad que arrastra el Holden Caulfield de Salinger son muy superiores a las del personaje de Cameron.
James Sveck es muy neurótico, algo insolente, y también un poco asocial, aunque todo ello lo maneja de una forma bastante divertida, al menos para los que lo contemplamos a través de la lectura. Se puede decir que cuenta con las características propias de un adolescente común, alteradas a mejor por su inteligencia, pero complicadas a su vez por un par de circunstancias más bien traumáticas que se irán viendo a lo largo de la novela.
En cualquier caso, James vive en un buen barrio de Nueva York, en el entorno privilegiado que le proporcionan su madre, dueña de una galería de arte, y su padre, abogado de un gran bufete. Y su mayor expresión de rebeldía es su negativa a estudiar el siguiente curso en la exclusiva Universidad de Brown. Está claro que no hablamos de alguien que tiene que luchar por la subsistencia ni nada parecido. Sus problemas son los propios de un miembro de la clase media-alta neoyorquina y, por lo tanto, sólo relativamente graves. En este sentido, el título quizás resulte algo desmesurado. No estamos ante un gran drama. Esto es importante señalarlo tanto para no asustar a los posibles lectores que huyen de argumentos duros, como para no decepcionar a aquellos a los que les gustan.
Aunque el punto fuerte de la novela no está en su trama, sino en sus divertidos diálogos, muy agudos y ágiles. Las réplicas y contrarréplicas ocurrentes se suceden en casi todas las conversaciones para mayor disfrute del lector. Entre las mejores, se encuentran las que mantiene con su psiquiatra, tremendamente conseguidas (y muy bien captada la relación terapeuta - paciente con resistencias), con sus padres, o con su abuela, mucho más apacibles.
Por lo demás, la novela está bien escrita y su lectura resulta ágil y muy agradable, pero no me parece que sea la “gran novela americana” ni, como se dice en la contraportada, una de las mejores novelas sobre la ciudad de Nueva York o una de las más sutiles sobre el 11S, que es algo que se toca muy tangencialmente. Las editoriales deberían tener cuidado con las expectativas que crean en sus contraportadas. Siempre es mejor sorprender que decepcionar.

lunes, 24 de octubre de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "CÓMO TODO ACABÓ Y VOLVIÓ A EMPEZAR” DE E.L. DOCTOROW (MISCELÁNEA)


BIENVENIDOS AL OESTE DE VERDAD
Las novelas son los mejores vehículos para trasladarse por el espacio y el tiempo o, en palabras de Baudelaire, para "viajar sin vapor y sin vela". Lo que pasa es que no todas las expediciones son igual de valiosas, sólo algunas son capaces de conducirnos con la máxima eficacia a otras épocas y paisajes. Son esas las que de verdad consiguen sacarnos del sillón de orejas, del vagón del metro o de la cama para hacernos vivir vidas improbables (casi siempre imposibles) a miles de kilómetros y a muchos años o siglos de distancia.
"Cómo todo acabó y volvió a empezar", la opera prima de Doctorow, es una novela del Oeste, y además un ejemplo perfecto de vehículo espacio-temporal. Todos recordamos las películas sobre los primeros pobladores de las tierras salvajes del Oeste de Estados Unidos, historias de vaqueros, indios, sheriffs, forajidos, caballos, diligencias y tantos otros iconos que forman parte de la moderna mitología de aquel país. Pues bien, en este libro no encontraréis nada de eso, o mejor dicho, lo encontraréis todo, pero de una forma muy diferente a como nos lo han transmitido las películas. Porque en esta novela hay efectivamente vaqueros, un indio, un sheriff, un forajido, caballos, una diligencia, y más iconos todavía, porque también hay un "saloon", una mina e incluso una de esas tienda en las que se vende cualquier cosa. Pero nada es como nos lo han mostrado hasta ahora en el cine. Esos elementos aparecen en la novela, pero desprovistos de todo adorno épico y, por lo tanto, dotados de una enorme verosimilitud.
"Cómo todo acabó y volvió a empezar" cuenta la historia de un pequeño asentamiento de pioneros, cuyos habitantes no sólo luchan por sobrevivir, sino por convertirse además en un verdadero pueblo de los que figuran en los mapas y forman parte de las rutas de las diligencias; un pueblo que, con el tiempo, pueda llegar a ser una próspera ciudad. La vida allí no resulta fácil, pero el objetivo común de crear una comunidad estable, parece compensarles todos los padecimientos.
Además de pintarnos este cuadro colectivo, Doctorow también nos cuenta con enorme maestría las pequeñas historias particulares de algunos de los personajes. Unas vidas más bien miserables y sometidas a innumerables pruebas en las que valores como el coraje, la lealtad o el sentido del deber son constantemente puestos en entredicho. Aunque Doctorow es uno de esos grandes nombres de la novela americana del siglo XX del que se espera cualquier genialidad, no deja de impresionar tanta calidad y madurez en una primera obra.
En cuanto el título, el original en inglés, “Welcome to “Hard Times” (“Bienvenido a Tiempos Difíciles”), juega con el nombre del pueblo, “Tiempos difíciles”. En esta edición española se opta inexplicablemente por un título descriptivo que se aleja por completo del original y que, no sólo no lo mejora, sino que resulta mucho menos gráfico e intenso que el primero. La pregunta sería ¿por qué hay que modificar un título a todas luces impecable? Siempre que se hacen estas cosas suele ser por motivos comerciales. A mí no me parece "Cómo todo acabó y volvió a empezar" más comercial que “Bienvenido a Tiempos Difíciles” o “Bienvenido a Hard Times”, si no se quiere usar el juego de palabras. Tampoco el título de la anterior versión en castellano de esta novela (Grijalbo, 1981) respetaba el original. En aquel caso se optó por “El hombre malo de Bodie”. Otro sinsentido.

jueves, 13 de octubre de 2016

RESEÑAS DE LIBROS. "LOS VIAJES DE TUF” DE GEORGE R.R. MARTIN (LUMEN)


GEORGE R.R. MARTIN NUNCA DEFRAUDA
En esta (aparente) obra menor, si es que un creador de su categoría puede hacer algo que sea menor, George R.R. Martin nos demuestra una vez más su inmensa capacidad literaria, esa con la que consigue que sus novelas de fantasía y ciencia-ficción gusten, y mucho, incluso a los que no son en absoluto aficionados a estos dos géneros. Todo un milagro.
En el caso de “Los viajes de Tuf” se puede disfrutar, como en las novelas más conocidas, de sus talentos habituales. Una vez más, nos maravilla con su manera de contar historias y sus personajes poliédricos, absolutamente reales; pero además nos invita a reflexionar sobre nuestros problemas presentes y futuros en este planeta, de la misma forma que en “Canción de Hielo y Fuego” nos habla del ansia de poder, tan propia del ser humano. Así pues, en esta obra de ciencia-ficción, nos volvemos a encontrar con George R.R. Martin en estado puro.
Pero en “Los viajes de Tuf” hay otra prueba más de su genialidad. La vemos en su manera hilvanar siete relatos de diferentes tamaños (desde el cuento largo a la novela corta) y escritos a lo largo de ocho años (1978, 1981, 1985 y 1986), hasta configurar con todos ellos una estupenda novela por episodios, pero con una línea argumental y una continuidad de personajes y situaciones de una coherencia absoluta. Si tenemos en cuenta que el orden en que fueron escritos ni siquiera coincide con su orden final en el libro, nos daremos cuenta de la dimensión del reto.
Por lo demás, en esta novela encontraremos una nave de más de 30 kilómetros de largo; un planeta con problemas de superpoblación; un ingeniero ecológico, autodidacta y asocial; extraños animales procedentes de diversos planetas; y gatos, muchos gatos como los de la Tierra, que harán las delicias de los lectores gatófilos.
Por su asunto algo pintoresco y su estructura diferente, “Los viajes de Tuf” ha tenido una vida editorial muy irregular. Se publicó en España por primera vez en 1988 y enseguida quedó descatalogada. Fue inencontrable durante casi veinte años, hasta que se volvió a reeditar en 2006 aprovechando el éxito del ciclo “Canción de hielo y fuego”. A partir de entonces se han sucedido las ediciones (2009, 2012, 2013 y 2014) reforzadas además a partir de 2011 por el éxito de la serie “Juego de tronos”.